Crowdfunding para proyectos tecnológicos

Llevamos varios años escuchando la palabra crowdfunding en todos lados, desde prensa escrita hasta noticieros. Que si tal proyecto se financió entre no se cuantas personas o que tal otro proyecto se hizo gracias a la voluntad de la gente. Pero la pregunta es si el crowdfunding es aplicable a los proyectos tecnológicos. ¿Qué es lo que necesitamos que hagan estos proyectos para que los usuarios quieran invertir en ellos?, ya que hasta ahora solo se habla de que debe hacer mi proyecto para conseguir financiación de capital semilla o capital riesgo, pero el crowdfunding, ¿no es otra opción más?

crowdfunding

Cuando buscamos inversión de terceros, nos centramos en el modelo de negocio, en la calidad del producto, el hecho diferenciador de nuestro producto o servicio y una larga lista de ítems, pero estos ítems…¿son iguales en el crowdfunding? Lo que tenemos que dilucidar es que valor y motivación mueven a los usuarios para aportar su granito de arena en un proyecto. Porque a un usuario será muy complicado que se lo gane por un plan de negocio, aunque en versión Canvas Model quede muy molón-hipster. Hay que buscar cuales son sus motivaciones para apoyar nuestro proyecto.

El usuario le da especial hincapié a la motivación y el fin del proyecto. El problema principal de los proyectos tecnológicos, es lo complicado que le resulta al equipo creador del proyecto, hacer llegar sus inquietudes a los usuarios. Al final todo proyecto tecnológico debe tener un poco de marketing detrás, para así asegurarse que la comunicación del mismo es correcta, y que todo, los valores y sentimientos que hacen que se cree un proyecto se reflejen y lleguen al usuario final.

En su día, en estas mismas líneas hablamos de Teleport, un proyecto que encabezaban dos grandes amigos con Raúl Jimenez y Joan Garnet. El proyecto al final no consiguió la financiación necesaria para poder ver la luz pero ¿esto hace que el proyecto se cierre? No conseguir la financiación mediante crowdfunding no es el final de un proyecto, por ahí es el principio del mismo o la creación y transformación hacía un nuevo proyecto. En este punto lo veo más como una estrategia LEAN Development, que como una búsqueda real de financiación. Ya que cuando no sale nuestro proyecto, es donde podemos hacernos preguntas de si el rumbo del mismo es correcto, o si hay que retocar la comunicación. Pero claro está, que aunque el apoyo sea poco, debemos aprovechar la oportunidad para poder mejorar nuestro producto o servicio. Es más, empresas tan grandes cómo Ubuntu con su Ubuntu Edge tampoco han podido cumplir sus expectativas de financiación, pero eso no quiere decir que no sigan con el proyecto, sino que han podido recabar la información necesaria para saber como aceptaría el mercado un nuevo producto, y a partir de ahí dibujar un nuevo producto o estrategia comercial para su lanzamiento.

Y entonces ¿qué es lo que cambia de un proyecto de crowdfunding tecnológico? la gran diferencia es que cuando apoyamos un proyecto de crowdfunding de por ejemplo un disco o un libro, antes no necesitamos ver o escuchar casi nada, solo con saber quien es el escritor o el artista nos suele bastar para tomar la desición, pero con los proyectos tecnológicos el principal gap es que si no vemos la herramienta funcionando, es muy complicado enamorar a los usuarios. Por eso es importante y creo que sería una forma de que los proyectos de crowdfunding de carácter tecnológico logren más financiación, lanzar una pequeña beta del servicio o producto, de está forma el usuario podrá utilizarlo y casi seguro tendremos más opciones de que apoye nuestro proyecto. ¿Qué opináis?